Paz y convivencia: Convivir pacífica, constructiva y democráticamente en comunidad, a pesar de que en ocasiones se presenten intereses que riñen con los propios, a través de la resolución asertiva de conflictos.
Responsabilidad: Desarrollar la capacidad para reconocer y aceptar las consecuencias de una decisión tomada libremente.
Solidaridad: Fundamentada en la participación responsable y compartida por todos los miembros de la comunidad educativa asentada sobre relaciones de ayuda mutua.
Sentido de pertenencia: Manifestada en el amor a su institución, haciendo de ella algo que le pertenece y por eso la cuida, porque comprende que de la calidad de su institución depende la calidad de la educación que recibe.
Honestidad: Actuar en coherencia y sinceridad de acuerdo con la verdad y la justicia.
Tolerancia: Bajo los principios de una escuela inclusiva, implica conocer, aceptar y valorar a cada persona con sus diferencias, cualidades y limitaciones, evitando prejuicios, estereotipos y discriminación en relación con el aspecto físico, procedencia social y familiar, creencias religiosas o cualquier actitud que atente contra la dignidad humana.
Autonomía: Desarrollo de la capacidad que tienen las personas de direccionar su propia vida, para que puedan elegir y tomar decisiones que no afecten negativamente su vida personal ni la vida social de su comunidad.
Respeto: Manifestar consideración, atención, afecto y valoración hacia los demás y hacia sí mismo.
